martes, 23 de marzo de 2010

Daniel Nuñez del Prado del Valle

En la terrible epidemia de la fiebre amarilla que asolo a la ciudad de Lima en 1868 el DR. Daniel Nuñez del Prado fue el medico que con más valor, generosidad y abnegación combatió el flagelo, lo que le valió ser Condecorado en un grandioso Acto Publico. Con la Única Medalla de Oro concedida por la Beneficencia y la Municipalidad de Lima, al Medico que mejor se hubiera comportado combatiendo el Terrible Flagelo. Don Manuel Pardo, Presidente del Congreso entonces, después Presidente de la República del Perú, al prenderle la Medalla al Dr. Nuñez Del Prado, pronuncio un honroso discurso, y al conocer las susceptibilidades de los Médicos de la Localidad dijo estás palabras: "Esta Honrosísima Medalla es el Premio a la Inteligencia, a la Abnegación y al Valor; la Ciencia no reconoce Fronteras por que es Universal; Dr. Nuñez Del Prado vos sois El Premiado. Habéis expuesto mil veces vuestra Vida por salvar la de Vuestros Semejantes, y los habéis salvado... Bendito Seáis".  

Vicepresidencia República de Bolivia Biblioteca y Archivo Nacional - Octubre 2004
En la Gloriosa jornada del 2 de mayo de 1866, peleo en la torre de la Merced a ordenes de Galvez, defendiendo allí la autonomía de la América, contra el bombardeo de la Escuadra Española. Tres honrosas medallas concedidas, dos por el PERU y una por BOLIVIA, fueron el premio al valiente comportamiento de Nuñez del Prado en el bombardeo del Callao el 2 de mayo de 1866. ¡Conquistando el honroso calificativo de HÉROE!
El año 1872 vino a Bolivia con una misión secreta importante, ante el gobierno de Don. Adolfo Ballivian, siendo presidente del Perú Don. Manuel Pardo; se trataba de la alianza defensiva – ofensiva del Perú y Bolivia y la compra de dos acorazados por Bolivia, (se preveía la guerra que siete años más tarde inicio Chile).




 







Historia de un documento: TOPOGRAFÍA Y PLAN DE CAMPAÑA estuvo olvidado 121 años hasta que el año pasado Alfonso Barrero lo puso en mis manos. El documento formaba parte de los archivos heredados de su bisabuelo, Daniel Nuñez del Prado del Valle, ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores de Narciso Campero, a partir de su elección como presidente constitucional por esa Convención Nacional que se reunió en Oruro en 1880 y cuyas sesiones se iniciaron, precisamente, el mismo día de la derrota aliada en el Alto de la Alianza.



¡Quienes declararon que les constaba que el dinero prestado fue para cancelar los socorros de la tropa!  El Banco Nacional de Bolivia dejo transcurrir mucho tiempo sin cobrar esta deuda, pero un celoso administrador del Banco Don. Alejandro Soruco, ejecutó a la familia Nuñez del Prado mucho después de fallecido el Dr. Nuñez del Prado (cuando la revolución federal en 1899) y se hizo pagar la suma de 3.860 Bs. con intereses penales por 800 Bs. ¡Que habían servido para salvar a la población de un conflicto atroz!
Este dinero que la nación debía pagar, no lo pago, a pesar de que él siguió un expediente de esclarecimiento en el que varios testigos, entre ellos el mismo Administrador del Banco Nacional Dn. Heriberto Gutiérrez, Dn Inocencio Balanza, entonces Cajero del mismo banco, Dn. Serapio Reyes Ortiz ex-Ministro de gobierno de Daza, Dn. Federico Granier nombrado el día del motín Intendente provisional, Dn. Leonardo Valverde, Severo Matos, Cesar Sevilla, etc.

Casa del Dr. Daniel Nuñez del Prado se ubicaba en la calle Sucre esq. Genaro Sanjinés que fuera hipotecada para pagar a la tropa y que años después el Banco ejecuto a la viuda y para salvar su casa tuvo que vender la mina la misma que en el siglo XX fue una de las más ricas (La Fabulosa mines)


Cuando la epidemia del cólera morbus amenazaba invadirnos en 1887, - Fundó la Sociedad de la Cruz Roja, publicando varios prontuarios para preservarnos del mal.






Cuando la epidemia del cólera morbus amenazaba invadirnos en 1887, -Fundó la Sociedad de la Cruz Roja, publicando varios prontuarios para preservarnos del mal. 
Con todos estos antecedentes descritos, la importancia que tuvo en la Historia de la Medicina nacional resulta notable, siendo recomendable difundir más la labor desplegada por Nuñez del Prado durante  gran parte del Siglo XIX